POR ELENA TORRE
23/08/2026
Antes de empezar una reforma:
las pautas imprescindibles
Reformar una vivienda no consiste simplemente en elegir materiales y empezar a tirar paredes. Antes de comenzar cualquier obra hay que saber qué se puede hacer, qué permisos necesitamos y qué profesionales deben intervenir.
Y hay algo fundamental: el tipo de reforma y el lugar donde se encuentra el inmueble pueden cambiar completamente los requisitos.
1. Define qué tipo de reforma vas a realizar
No es lo mismo pintar, cambiar un suelo o renovar un baño que modificar distribución, instalaciones, estructura o fachada.
Reforma pequeña: pintura, suelos, alicatados, cambio de sanitarios, pequeños trabajos de mantenimiento...
Reforma integral: redistribución de espacios, renovación completa de instalaciones, modificación de tabiquería, cocina y baños, cambios que puedan afectar a elementos estructurales, fachada, etc.
Cuanto mayor sea la intervención, más importante será contar desde el principio con un profesional que determine la documentación necesaria.
2. Comprueba a que municipio pertenece la vivienda:
Antes de empezar hay que consultar la normativa del Ayuntamiento correspondiente.
Una vivienda en un edificio convencional no tiene necesariamente los mismos requisitos que una casa en suelo rústico, un inmueble protegido, una vivienda en un conjunto histórico o un local que va a cambiar de uso.
Por ejemplo, en Santander determinadas actuaciones en edificios protegidos requieren licencia de obra menor, aunque en otros casos pueda utilizarse una declaración responsable.
3. Averigua qué permiso necesitas:
Dependiendo de la actuación puede ser necesaria una licencia de obra, una declaración responsable o una comunicación previa.
No debemos comenzar una obra simplemente porque sea "pequeña". La documentación exigida depende de lo que realmente vayamos a modificar.
En Santander, por ejemplo, para determinadas obras menores se exige presupuesto detallado y documentación técnica, y en algunos casos dirección técnica.
4. Haz un proyecto cuando sea necesario:
Si la reforma afecta a distribución, estructura, instalaciones o determinados elementos del edificio, será necesario valorar la intervención de un arquitecto, arquitecto técnico u otro técnico competente.
El profesional determinará qué documentación y dirección técnica necesita la obra.
5. Pide un presupuesto detallado
Antes de comenzar, pide un presupuesto por partidas y deja por escrito:
Materiales.
Mano de obra.
Demoliciones.
Instalaciones.
Gestión de residuos.
Impuestos.
Plazos.
Forma de pago.
Qué trabajos quedan fuera del presupuesto.
Un presupuesto claro evita muchas sorpresas.
6. No olvides la comunidad de propietarios
Si vives en un edificio, algunas actuaciones pueden afectar a elementos comunes, fachada, ventanas, bajantes, estructura o instalaciones.
Antes de actuar, comprueba si necesitas autorización de la comunidad.
7. Calcula los impuestos y tasas:
Las obras pueden estar sujetas a tasas municipales e ICIO, dependiendo del municipio y del tipo de actuación. Por eso es importante incluir estos costes antes de calcular el presupuesto real de la reforma.
8. Y solo entonces… empieza la obra
Una vez comprobada la normativa, obtenidos los permisos o presentada la documentación correspondiente, contratados los profesionales y cerrado el presupuesto, ya podemos empezar.
La clave: no empieces por el martillo
Una buena reforma comienza mucho antes de la primera demolición.
Primero se analiza. Después se proyecta. Se presupuesta. Se tramita. Y finalmente se ejecuta.
En ELEHOME creemos que una reforma bien planteada no tiene por qué ser la más cara. Tiene que ser la que resuelva las necesidades de la vivienda, respete la normativa y consiga el mejor resultado posible dentro del presupuesto disponible.